Iluminación
Iluminación del dormitorio
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Leer másEl aplique de pared es la lámpara de pared de toda la vida: una pieza que se fija al muro y que, bien colocada, resuelve dos cosas a la vez —da luz donde hace falta y decora una superficie que suele quedarse vacía—. Es también la familia donde más se equivoca la gente, porque el error rara vez está en el modelo elegido: está en la altura a la que se pone.
En esta guía repasamos qué tipos de apliques de pared hay, cuál encaja en cada estancia y —lo importante— a qué altura va cada uno.
La luz de techo es general: baña la habitación entera desde arriba y aplana los volúmenes. El aplique trabaja a la altura de las personas y hace justo lo contrario:

Antes de mirar acabados, conviene decidir qué tiene que hacer la luz. De ahí sale el modelo, y no al revés.
En nuestro catálogo conviven las cuatro: desde el aplique de pared Keppler o el Tiza de 50 cm hasta el Microtube de lectura para cama, el Platillo latón o los apliques led tipo Deco Keppler.
Esta es la parte que decide si la instalación queda bien o queda rara. Las medidas van tomadas desde el suelo terminado, salvo donde se indique otra cosa.
Salón y zonas de paso
Entre 1,60 m y 1,80 m. Es la altura estándar del aplique decorativo: por encima de la línea de la vista de una persona de pie, así que no se ve la bombilla ni deslumbra al pasar. Si el techo es alto (más de 2,80 m), se puede subir hasta 1,90 m para mantener la proporción.
Si van varios en una misma pared, sepáralos entre 2 m y 2,5 m y repártelos simétricamente respecto al mueble o al hueco que enmarcan, no respecto a la pared entera.
Cabecero del dormitorio

Aquí no manda el suelo, manda el colchón. La referencia buena es entre 20 cm y 30 cm por encima del colchón, lo que suele situarse entre 1,10 m y 1,30 m del suelo. Si es un aplique de lectura orientable, mejor un poco más alto y ligeramente por delante del hombro, para que el haz caiga sobre el libro y no sobre la cara.
La separación entre los dos apliques la marca la cama: se alinean con los laterales del colchón o con los del cabecero, nunca «a ojo» desde el centro.
En el baño.

Junto al espejo del baño. A los lados, no encima. Un aplique sobre el espejo tira la luz desde arriba y marca ojeras; a los lados, ilumina la cara de frente y de manera uniforme. La altura de referencia es 1,60 m – 1,70 m, aproximadamente la de los ojos, con una separación de unos 60 cm – 90 cm entre ambos.
Si solo hay sitio para uno, la barra lineal en vertical a un lado del espejo funciona mejor que el aplique horizontal encima. Y en baño hay que mirar siempre la protección del producto frente a la humedad según la zona donde se instale.
Pasillos y escaleras
En pasillo, apliques cada 2 m – 2,5 m a una altura de 1,70 m – 1,80 m: reparten la luz sin necesidad de una lámpara central y hacen que el pasillo parezca más ancho. En escalera se colocan a esa misma altura pero medida desde cada peldaño, siguiendo la pendiente, para que la línea acompañe a la escalera y no la corte.

El acabado del aplique y el tono de la bombilla trabajan juntos. Un latón cálido con una luz fría se ve gris y sucio; ese mismo latón con luz cálida se ve dorado.
Para vivienda trabajamos siempre en tonos cálidos: 2700 K para dormitorios y salones donde se busca ambiente, y 3000 K cuando hace falta algo más de nitidez, como en el baño o en la zona de lectura. Y siempre con bombillas LED, que es donde está el ahorro real en la factura.
Sobre acabados, la regla práctica: los metales cálidos (latón, dorado) piden paredes claras y estancias de descanso; el negro y el blanco mate son neutros y encajan en cualquier sitio; los tonos naturales y la madera suavizan estancias muy minimalistas.
Antes de comprar: comprueba que tienes punto de luz
los apliques de pared necesitan una salida de corriente en la pared, a la altura donde van a ir. Si la instalación es nueva o estás de reforma, es el momento de dejar previstos esos puntos —y de decidir desde qué interruptor se encienden—. Si la vivienda ya está terminada y no hay punto en esa pared, tu electricista te dirá si merece la pena picar o si conviene resolverlo de otra manera.
Nosotros te servimos la pieza; la colocación la hace tu electricista, que es quien conoce tu instalación. Si estás en obra y quieres que los mecanismos acompañen al resto de la decoración, en nuestra colección de interruptores y enchufes puedes elegir acabado igual que eliges el del aplique.
Resumen rápido de alturas
Puedes ver toda la familia en apliques, y si tienes dudas con una pared concreta —medidas, cuántos caben, qué acabado encaja— escríbenos: es más fácil acertar mirando la estancia que mirando el catálogo.
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